0,1930 €/kWh

Tipos de tarifa

Tarifas indexadas: precio de mercado sin tarifa regulada

Una tarifa indexada cobra el precio mayorista más un margen fijo de la compañía. Es parecida al PVPC, pero no es la tarifa regulada: la ofrece una comercializadora libre y lleva el margen que ella decida. Entender esa diferencia evita confusiones caras.

Por Analista de tarifas del mercado libreRevisado el 8 min de lectura
Persona mayor leyendo en un sillón junto a una lámpara de pie

Precio de mercado

Sigue el mayorista, pero con un margen comercial encima.

No es PVPC

No es tarifa regulada ni da acceso al bono social.

Riesgo real

En meses de mercado alto, la factura sube sin tope.

Qué es exactamente una tarifa indexada

En una tarifa indexada el precio de la energía se calcula tomando una referencia de mercado y añadiendo un margen fijo por kWh. La referencia suele ser el precio del mercado diario o el de un índice de compra a plazo. El margen es lo que gana la comercializadora y es la parte que sí puedes comparar entre ofertas.

El resultado es que pagas el precio real de la energía más un recargo. Cuando el mercado está bajo, la factura baja sola; cuando está alto, sube. No hay suelo ni techo salvo que el contrato los incluya, y eso hay que leerlo.

Indexada, PVPC y precio fijo

IndexadaPVPCPrecio fijo
Referencia del precioÍndice de mercado + margenMercado mayorista + peajes y cargosPrecio pactado
Quién pone el margenLa comercializadoraNo hay margen comercialLa comercializadora
ReguladaNoSíNo
Bono socialNoSíNo
Permanencia habitualNoNoA veces
PrevisibilidadBajaBajaAlta

La diferencia clave entre indexada y PVPC es el margen: el PVPC se calcula con una fórmula regulada, sin margen comercial añadido, mientras que en la indexada el margen lo fija libremente la compañía.

Cuándo puede interesar una indexada

  • Consumos muy flexibles: si puedes mover la mayor parte del consumo a las horas baratas del mercado, aprovechas la parte baja de la curva.
  • Perfiles que toleran variación: quien prefiere pagar el coste real y no una prima por estabilidad.
  • Contratos con margen bajo y transparente: cuando la compañía publica el margen y la referencia exacta, la oferta es comparable.

Lo que hay que comprobar antes de contratar

  1. Qué índice concreto se usa como referencia y de qué fuente se toma.
  2. Cuál es el margen por kWh que añade la compañía, y si es fijo o variable.
  3. Si existe un precio máximo o mínimo pactado.
  4. Cada cuánto se revisa el precio: diario, mensual o trimestral.
  5. Si hay permanencia y qué coste tiene salir antes.

Cómo comparar sin equivocarte

  1. Descarga tu consumo horario de los últimos doce meses desde el área de cliente de tu distribuidora.
  2. Calcula cuántos kWh caen en cada periodo de cada oferta.
  3. Multiplica cada tramo por su precio y suma: ese es tu término de energía real.
  4. Añade el término de potencia con tu potencia contratada, no con la que anuncia la oferta.
  5. Suma servicios, impuesto eléctrico e IVA para llegar al importe de la factura.
  6. Comprueba cuánto dura el precio y qué pasa al renovar el contrato.

Preguntas frecuentes

¿Una tarifa indexada es lo mismo que el PVPC?

No. Las dos siguen el precio del mercado, pero el PVPC es una tarifa regulada cuya fórmula fija el Gobierno, sin margen comercial, y la indexada la ofrece una comercializadora libre con su propio margen y condiciones. Además, solo el PVPC da acceso al bono social.

¿Puedo perder dinero con una tarifa indexada?

Puedes pagar más de lo que pagarías con un precio fijo si el mercado sube durante tu contrato. No es una pérdida en el sentido contable, pero sí un coste mayor del que habrías tenido con un precio pactado. Es el riesgo que asumes a cambio de beneficiarte cuando el mercado baja.

¿Todas las comercializadoras ofrecen indexadas?

No. Es un producto habitual en comercializadoras pequeñas y digitales, porque les permite trasladar el riesgo de mercado al cliente. Las grandes suelen preferir productos de precio fijo.