Pagos y recibos
Pagar las facturas de luz y gas: plazos y qué hacer si no puedes
Pagar la factura de la luz o del gas tiene más opciones de las que parece, y no pagarla no lleva directamente al corte. Esta guía explica cómo y cuándo se cobra cada recibo, qué ocurre cuando se devuelve y qué pasos puedes dar si no puedes hacer frente al pago.

La domiciliación es lo habitual
El cargo se hace en la fecha indicada en la propia factura, unos días después de su emisión.
Devolver un recibo tiene coste
Genera comisiones bancarias y puede llevar aparejado un recargo de la comercializadora.
No pueden cortarte sin avisar
Antes de suspender el suministro hay que requerir el pago y dar un plazo, salvo fraude o peligro.
Formas de pago
- Domiciliación bancaria: La opción más común. El cargo se realiza en la fecha que figura en la factura y muchas compañías aplican una bonificación por tenerla domiciliada.
- Transferencia: Disponible bajo solicitud. Alarga el plazo de gestión y conviene indicar siempre el número de factura o el CUPS como concepto, para que el pago se identifique sin dudas.
- Tarjeta: Se puede pagar desde el área de cliente. Sirve para facturas puntuales, pero no es una forma práctica de mantener el ciclo de facturación habitual.
Cuándo se cobra cada recibo
El plazo de pago depende de la modalidad. Con domiciliación, el cargo se hace en la fecha que ya viene impresa en la factura, unos días después de su emisión. Sin domiciliación, el plazo es más corto y se cuenta desde la emisión, así que hay menos margen para reaccionar.
La factura llega antes que el cargo precisamente para eso: para que puedas revisarla. Si el importe no cuadra, el momento de reclamar es antes del vencimiento, no después del cobro.
Si el recibo se devuelve
Una devolución tiene dos costes: la comisión que cobra el banco y el posible recargo que aplica la comercializadora. Además, si la devolución se repite, la compañía puede iniciar el procedimiento de suspensión.
Lo más práctico es avisar antes del vencimiento. Un impago avisado se negocia mucho mejor que uno consumado, y muchas compañías ofrecen un aplazamiento cuando se pide con antelación.
Qué hacer si no puedes pagar la factura
- Contacta con tu comercializadora antes de que venza el recibo y explica la situación.
- Solicita un fraccionamiento o un aplazamiento del importe pendiente por escrito, y guarda el justificante de la solicitud.
- Comprueba si cumples los requisitos del bono social: además del descuento, acreditar la condición de vulnerable activa protecciones frente al corte.
- Si la factura es desproporcionada, revisa el consumo y la lectura antes de pagar: puede haber una estimación mal calculada, y eso se reclama.
- Acude a los servicios sociales de tu ayuntamiento o de tu comunidad autónoma: existen ayudas específicas para el pago de suministros.
Cuándo pueden suspender el suministro
La suspensión del suministro por impago no es automática. La comercializadora tiene que requerir el pago de forma fehaciente y dar un plazo antes de solicitar el corte a la distribuidora. Además, existen protecciones reforzadas para consumidores vulnerables y vulnerables severos, que impiden el corte en determinadas circunstancias y épocas del año.
Si te han cortado sin haber recibido ese requerimiento previo, o estando en una situación protegida, la actuación es reclamable ante la comercializadora y ante el organismo de consumo de tu comunidad autónoma.
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Preguntas frecuentes
¿Pueden cortarme la luz por no pagar?
Sí, pero no de inmediato. La comercializadora debe requerirte el pago de forma fehaciente y darte un plazo antes de solicitar la suspensión a la distribuidora. Si estás en situación de vulnerabilidad acreditada, existen protecciones adicionales que pueden impedir el corte.
¿Me pueden fraccionar la factura?
Es una opción habitual, pero hay que solicitarla antes del vencimiento y la compañía puede exigir el cumplimiento de una serie de condiciones. Cuanto antes lo pidas, más margen de negociación tienes.
¿Qué pasa si devuelvo un recibo?
El banco cobra una comisión por la devolución y la comercializadora puede aplicar un recargo. Además, si el impago se repite, puede iniciar el procedimiento de suspensión. Lo más práctico es avisar antes del vencimiento y pedir un aplazamiento.
¿Puedo reclamar una factura que no puedo pagar?
Puedes reclamarla, y si la reclamación está bien fundada la compañía debe responder antes de tomar medidas de suspensión. No conviene dejar de pagar sin más: lo correcto es reclamar por escrito y conservar el justificante de la presentación.